Los pequeños detalles
19/03/08
Por más que suene a lugar común, creo que no es posible evitar en algún momento de nuestras vidas pensar en esas pequeñas cosas que por lo general pasan desapercibidas o que damos por sentadas, pero que si no existieran, seguro notaríamos.
Por ejemplo, la generación actual de jóvenes no acostumbra memorizar números telefónicos como lo hizo la mía, pues los teléfonos móviles se encargan de eso. Eso sí, cuando se te pierde el teléfono o se le acaba la batería y no te sabes ni el número telefónico de tu casa, estás en aprietos. Muchas de las facilidades de comunicación que nos otorga Internet se han ido incorporando lentamente a esa lista de cosas que damos por sentadas, también.
Pero ayer, cuando necesitaba saber si las zanahorias se pelan antes de hervirse o después y no contestó mi madre el teléfono, se me ocurrió que debe haber algo -más allá (o más bien menos) de Internet o los teléfonos móviles que mi generación ha dado por sentado en estos años.
¿Es decir, busqué la información en Google, pero hace 10 años, cómo lo habría resuelto? ¿Le habría preguntado a mi vecina? ¿Habría encendido la televisión esperando que lo dijeran en un programa de cocina?
¿Cuáles son las cosas de las que nuestros padres se quejaban porque dábamos por sentadas?
Contemporáneo(a) mía(o), ¿Se te ocurre alguna?
Entry Filed under: insensateces, personal. Tags: dudas.
4 Comments Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed


1.
lau | 19/03/08 at 2:08 pm
Hola!!
Leyendo tu post me doy cuenta que tienes razón… como que las cosas y los recursos son tan… cotidianos.. . Por ejemplo… una vez se me descompuso el microondas… y me parecía imposible calentar una taza de café… Supongo que tendría que haber usado una ollita y calentarlo en la estufa… pero no, la comodidad y la mala costumbre me lo impidió… total, ni café ni nada….
Nos hemos vuelto comodinos, confiados y flojos!!!
Por cierto, yo soy de las que muere si algo le pasa al celular… ahi está mi vida.. ( qué exagerada!!)
Saludos!!!
2.
Natxo | 19/03/08 at 5:14 pm
Completamente de acuerdo contigo, hace poco que perdi mi cel, perdi todos los numero y no podia recordar ninguno, lo que me ha ayudado a recordar tambien es que se descompuso el inhalambrico y el que lo sustituyo no tiene memorias! asi que tengo que marcar y apenas asi los he ido aprendiendo.
Supongo que al dejar de tener todas esas “comodidades”, volveria a escribir mas en papel, a ser mas humano, hablando mas con la gente, por ejemplo yo le preguntaria a la vecina o al vendedor, no lo se, antes se hablaba más y se escribia más tambien.
3.
ga | 19/03/08 at 10:48 pm
hasta hace unos años recurría al libro gordo de recetas de mi abuela (por cliché que suene) y supongo que si no existiera internet, me hubiera asegurado de tener un buen libro de recetas, tips y equivalencias.
¿y finalmente las pelaste o no?
4.
willow | 21/03/08 at 9:26 pm
mejor las compras peladas y hervidas mano!! pa’qué complicarse???