Pobre y de familia numerosa

El día de hoy, mientras esperaba a ser antendido en una clínica del IMSS, al escuchar la frase “soy pobre y de familia numerosa” la saqué inmediatamente de contexto y la apliqué a la situación que me ha tocado vivir en esa misma clínica en varias ocasiones más.

Cuando supe que tenía que ir al IMSS a pedir incapacidad por la cirugía, de inmediato pensé en lo desgastante que sería y en tooodo el tiempo que perdería. Pero el primer día que fuí, me atendieron de maravilla. Fueron amables en los trámites administrativos, serviciales en todo lo demás, la atención médica fue conforme a mis expectativas, y hasta salí con ganas de recomendarlos con todos mis conocidos. (Eso sí, preferí que me operaran en un hospital privado, no era para tanto)

Lo que mi subconsciente dejó registrado, pero que no logré hacer consciente hasta mucho después, es que había muy poca gente ese día en la clínica. Varios días después, me tocó regresar al IMSS a renovar mi incapacidad y en el camino iba tranquilo, hasta contento de recordar mi experiencia previa. Pero mi clínica era un caos. Había muchísima gente, una enfermera me regañó porque me había presentado sin cita y muy tarde (eran las 8 AM) y me comunicó, de manera condescendiente, que me anotaría, a ver si me podían atender… ese día tuve que permanecer en la clínica 6 horas.

Esta mañana, una semana después, llegó el tiempo de renovar mi incapacidad nuevamente, sólo que en esta ocasión me presenté más temprano, para que no me regañaran y para no sufrir la espera por tantas personas que tuvieran la necesidad de ser atendidas. Pero el pasillo de mi consultorio estaba tan vacío que me recordaba una de esas escenas de las películas del viejo oeste en donde esta a punto de llevarse a cabo un duelo. Por supuesto, las enfermeras estaban de muy buen humor y al dar las 8 AM ya estaba yo de regreso rumbo a mi casa.

En lo que pensaba que el Seguro Social en México tiene mala fama, recordé que la política poblacional en mi país, por lo menos desde los años setenta, ha sido promover la mesura en cuanto al tamaño de la familia y la planificación familiar, supongo que previniendo que si un martes cualquiera se enferman muchas personas, los servicios médicos otorgados por El Estado se volverían un caos. Porque cuando se es pobre y de familia numerosa, no puede uno estar llevando a los chamacos con el doctor particular…

La familia pequeña vive mejor.
Pocos hijos, para darles mucho.

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2 thoughts on “Pobre y de familia numerosa

  1. Y si vas temprano, osea teempranooo mejor, que no? lo que pasa es que seguramente “el mexicano” en general es portador de astenia aguda y crònica a la misma vez, por eso todos van màs tarde por las mañanas y se topan con el paìs entero en el lugar. no dudo que las enfermeras se abrumen con la cantidad estùpida de gente. no es que sean malas, es que sì fastidia, no?

  2. Aunque desde hace años la política sea de tener pocos hijos para darles más, aún somos muchos y los servicios en las clínicas del sector salud son todavía insuficientes…..lo que sí está genial es que el servicio en el Seguro Social ha ido mejorando en los últimos años 🙂

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