NOLA

De ella recordaba la caminata por toda la ciudad para encontrar el mejor fried chicken in town, porque así es como se hacen los recuerdos y se comparten los viajes… Descubriendo la manera en que los otros ojos ven lo que está frente a ustedes, sea una zona lejana y olvidada, un panteón al atardecer, o la mejor juerga en el lugar más improbable.

Te ví de lejos

Te ví de lejos. Tus pasos pequeños y apresurados hacían parecer que bailabas al avanzar, como si estuvieras escuchando el soundtrack de un musical… Me detuve a observarte y busqué una posición en la que me pudieras ver si acaso volteabas, aunque fuera sólo un poquito. Pero no lo hiciste. Con la escalera eléctrica se fue, de manera gradual, la posibilidad de que me vieras. Y estuvo bien, porque no habría sabido qué decirte.

Te ví de lejos. Cruzabas una avenida con esquinas amorfas, lo que te hizo recorrerlas como si fuera un semicírculo. No te quería gritar porque seguro no contestarías a menos que escucharas tu nombre, y de entre todo lo que quería que escucharas, tu nombre era lo menos importante. Yo no podía ir hacia ti, así que agité mis brazos con la esperanza de que me vieras… hasta que te perdí de vista, pues nunca miraste en mi dirección. Por la hora y la cercanía a tu casa, imaginé que caminabas de regreso del trabajo.

Te ví de lejos. Esperabas en la puerta de un edificio, quizás a que te abrieran, quizás a que saliera alguien. Mirabas al piso, o el movimiento de tus pies, con cara triste. Era la primera vez que te veía desde que no quise volver a verte.

Te ví de lejos. Ibas montada en la ecobici pero te detuviste prácticamente en la puerta de mi casa… que no conocías. Yo me dirigía desde la acera opuesta a esa puerta precisamente, y mientras pensaba en cómo saludarte, me fijé en tu atuendo, que era como el que acostumbrabas 5 años atrás. Pero al acercarme descubrí que no eras tú, y nos cruzamos sin decir palabra.

Careful you

Oui, je t’aime
Oui, je t’aime
A demain, a la prochaine
I know it’s best to say goodbye
But I can’t seem to move away
Not to say, not to say
That you shouldn’t share the blame
There is a softness to your touch
There is a wonder to your ways

2015 y la importancia de ser constante

Exactamente hace un año escribía sobre mi avance al correr por las mañanas, tan sólo para darme cuenta de que tal avance había sido mínimo. Este año corrí más frecuentemente, y a mitad del año ya me sentía listo para ponerme un objetivo más palpable, como participar en una carrera. Sin embargo el segundo semestre del 2015 estuvo lleno de muchas cosas, y algunas de ellas me impidieron mantener la constancia de mis corridas matutinas. En noviembre fue casi nulo mi ejercicio matinal, al grado que cuando quise retomar, en diciembre, mi cuerpo protestó, pues no podía mantener el ritmo a la alza que había alcanzado meses atrás. Me lastimé al forzarme en los entrenamientos para una carrera de 5Km… y me di cuenta de que me hace falta práctica para correr sobre concreto. Será hasta el año que viene. Pero aprendí que el cuerpo es exigente y requiere constancia. Aquí dos muestras de mis estadísticas, una de julio y una de ayer, para compararlas con las muestras del año pasado.

Este año hubo dos cosas que mejoraron mi experiencia al correr. La primera fue Spotify Running y la segunda mis nuevos audífonos Jabra Sport Pulse Wireless. Spotify Running es una función del servicio de streaming de música Spotify, que en un iPhone funciona de maravilla, mientras que en Android medio funciona. Básicamente, lo que obtienes es música en el género que más te guste, al ritmo de tu ejercicio. Funciona con cuentas gratis y con cuentas premium, y lo hace muy bien. Primero escoges un playlist, que puede ser de la música que Spotify ha creado para corredores, o puede ser tu música preferida, que la app escoge de acuerdo al ritmo que llevas. Luego empiezas a correr para que los sensores del teléfono detecten el ritmo, y eso es todo. La música se mezcla para que no haya interrupciones entre tracks, y puede cambiar de ritmo si aceleras o disminuyes tu velocidad. Es tan útil, que deje de alimentar mis dos playlists que normalmente usaba antes de Spotify Running.
Este año se rompieron mis audífonos sport de Sennheiser, y juré no volver a comprar esa marca, pues no duraron ni siquiera 10 meses. Estuve probando varios, hasta que recibí como regalo (¡gracias!) los Jabra Sport Pulse Wireless, unos audífonos inalámbricos con Bluetooth que además tienen monitor de frecuencia cardiaca. Suenan muy bien, son cómodos y resisten el sudor (tienen especificación IP55), además de que funcionan de manera excelente, no tengo queja alguna de ellos y los recomiendo ampliamente. Gracias a ellos ahora puedo monitorear el estrés que le pongo a mi corazón -que ya de por sí…

Endomondo sigue siendo mi app favorita para correr, sobre todo porque aceptó sin chistar el monitor de frecuencia cardiaca de los Jabra Sport Pulse Wireless e integró esa información al registro de mi actividad física. La app de Jabra que traen los audífonos también está buena, pero no lo suficiente como para dejar Endomondo, que ahora ya es gratis.

A mi playlist para correr que les había compartido el año pasado, ahora le acompañan otras 3: una que fuí creando con canciones que me gustaban del subreddit /r/runningmusic (en donde descubrí que mucha gente corre con las canciones que están de moda, aunque no tengan un ritmo adecuado para correr) y otras dos con canciones que me ponía Spotify Running en mis sesiones mañaneras. Son dos porque a veces corría a 155 bpm y en ocasiones a 160 bpm, y obvio tenía que separar las canciones.

Espero que el año que empieza pueda yo tener la constancia que me hizo falta al final de este y venir a presumirlo dentro de 52 semanas.

The End Of The World

Go if you want to
I never tried to stop you
Know there’s a reason
For all of this you’re feeling low
It’s not my call
You couldn’t ever love me more
You couldn’t love me more
You couldn’t love

Me, I don’t show much
It’s not that hard to hide you
See in a moment
I can’t remember how to Be all you wanted
I couldn’t ever love you more
I couldn’t love you more
I couldn’t love

You want me to cry and play my part
I want you to sigh and fall apart
We want this like everyone else

Stay if you want to
I’ll always wait to hear you Say there’s a last kiss
For all the times you run this way
It’s not my fault
You couldn’t ever love me more
You couldn’t love me more
You couldn’t love me more

I couldn’t ever love you more
I couldn’t love you more
I couldn’t love

You want me to lie not break your heart
I want you to fly not stop and start
We want us like everything else
Maybe we didn’t understand
It’s just the end of the world
Maybe we didn’t understand
Not just a boy and a girl
It’s just the end of the, end of the world
Me, I don’t say much
It’s far too hard to make you See in a moment
I still forget just how to Be all you wanted

I couldn’t ever love you more
I couldn’t love you more
I couldn’t love you more
I couldn’t love you more